Cómo hacer buen Feng Shui para tu casa

Hacer buen Feng Shui para una casa implica atender una serie de factores intervinientes que demandarían un largo y detallado estudio a realizar, y que es indispensable lo realice un profesional experto en la materia.

Así, el Feng Shui nos da conocimientos y herramientas para armonizar la energía propia y única de cada individuo y familia con la de su casa, y con las leyes que rigen a la naturaleza, permitiéndonos con ello vivir en un potencial óptimo.

Para comenzar, podemos citar algunas características generales que le otorgan a la vivienda, y al sitio en el que está ubicada, una valoración positiva al respecto:
 

Pasado, presente y futuro del lugar
Es muy importante conocer los usos anteriores de un predio, especialmente si no siempre fue residencial. Y considerar especialmente, si es posible, las actividades que se desarrollaron allí y los resultados de las mismas para determinar que tan benéficas o perjudiciales pueden resultar a la casa allí emplazada. Predecir el futuro de un lugar no es tan fácil, pero es bueno preguntarse, al adquirir una propiedad, cómo será ese lugar de aquí a 5 años y aún más, de aquí a 25 años, y si conservará todavía las características que hoy lo hacen deseable para nosotros. 

¿Cómo es el entorno?
Según los principios del Feng Shui, el lugar ideal para la localización de una vivienda tiene forma de U o de “sillón”, con un respaldo por detrás y dos “apoyabrazos” representados simbólicamente por un tigre (a la derecha) y un dragón (a la izquierda). El frente de la casa debe estar despejado y con buenas vistas. De este modo, el lugar nos “abraza”, creando un sentido de pertenencia y protección. Además, esta configuración tiende a coincidir con las condiciones básicas de un buen lugar: luz solar, vientos moderados, buen drenaje.

La presencia cercana de industrias, centrales termoeléctricas, autopistas, estaciones de servicio, torres de alta tensión, u otras fuentes de posible contaminación, pueden comprometer la calidad del sitio en que vivimos.

Orientación                                              
La luz del sol es un estimulante natural y una casa mal orientada, que no recibe luz solar en las habitaciones apropiadas, resulta inevitablemente lúgubre y triste. Las orientaciones “ideales” serían: 

- Entrada: con buen asoleamiento durante todo el año.  

- Sur: recibe una luz pareja y suave. Ideal para estudios y lugares de trabajo.

- Este: recibe la luz del amanecer, importante para los lugares que se usan al comenzar el día, como dormitorios, cuartos de baño y cocina.

- Oeste: luz intensa durante la tarde. Ideal para lugares que se usan preferentemente al atardecer, como salas de estar, porches, jardines, piletas.

¿Cómo me siento yo aquí?
Modernos estudios acerca de la percepción visual demuestran que para cada uno de nosotros hay una combinación de formas, tan específica como las huellas dactilares, que de inmediato nos produce una sensación de bienestar. Es el paisaje que llevamos dentro y que de inmediato nos produce una sensación de bienestar y “pertenencia”. Tomarse el tiempo necesario para “sentir” el lugar debe ser parte esencial de nuestra decisión, estas intuiciones, junto con un adecuado asesoramiento técnico, nos darán las mayores probabilidades de realizar una elección acertada.

 

 

Puertas y entradas

La entrada no debe ser demasiado estrecha, y hay que evitar que la puerta abra a un espacio demasiado abarrotado o a unos sanitarios, una ventana, una columna o un rincón. Al entrar en la casa, la puerta principal nunca debe dar directamente a una escalera. Lo mismo da que el tramo sea ascendente o descendente, es una mala disposición, y cuanto más largo es el tramo, más perjudicial puede resultar.

 

Arq. Horacio Cangelosi, Consultor Senior en Feng Shui. Estudios y Diseños, horaciocangelosi9@gmail.com  /  tel. +549 261 3060521

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