¿Conservar a los ex en las redes?

Tras una ruptura Facebook, Twitter o Instagram dan mucha información pero ¿ayudan o hunden?

Cuando una relación termina pero el amor, el apego, o hasta la bronca siguen presentes, el olvido es la cosa más pesada para llevar a cabo. Y entre el drama de la ruptura, real, de la que hay que elaborar un duelo, a la paranoia o la autoflagelación hay pocos pasos, según la personalidad de los involucrados. Y mientras seguimos intentando olvidar, todo nos recuerda a él o a ella, un tema, una película, el suéter que dejó en casa, el perro, y en especial, las redes sociales.

“Aparece genial en Facebook con los amigos un jueves a la noche en la Arístides, conmigo no hacía nada”; “ahora corre, qué se hace el Usain Bolt”; “¿y esa foto en Instagram dónde es”, y así podríamos continuar indefinidamente con los comentarios de una desolada/o frente a su smartphone. Y los casos abundan, se repiten y hay miles de ejemplos. El tema entonces es cómo desvincularte de tu ex, de verdad, y esto ¿incluye las redes?

Si ya decidiste que debe salir de tu vida, detectaste que te hace daño tener noticias de él o ella, que te da bronca, qué te saca de quicio, debes tomar otra decisión: sacarlo de Facebook, Twitter, Instagram y cuanta cuenta en redes tengas. Lo que un día fue ¿mirá vos lo que está haciendo? se puede convertir en un obsesión por saber dónde está, qué hace y con quién lo hace. Y esto, no es sano para vos, ni para nadie.

Otra de las prácticas habituales es sacarse mil fotos, inventar historias y reuniones para que él o ella vean que ya pasaron al olvido, pero esto también es perjudicial. Demuestra que seguís enganchada, que querés decirle que estás bien cuando no lo estás, continuás viviendo “virtualmente” y posiblemente realmente, por y para la persona que ya no forma parte de tu vida.

Hacerse cargo del adiós, no implica odio o rencor, pero sí, una distancia certera de modo que tus sentimientos puedan tener su espacio para luego elaborar el duelo. Si hay que llorar, se llora, pero esto no tiene por qué transmitirse en vivo. De hecho la idea es que vos reveas tu panorama interior, y lo que deseas, hagas tus balances y te des lugar al pataleo, a la reflexión, pero no que tus impulsos te lleven a cometer locuras en las redes sociales.

Lo mejor es estar desinformado sobre el otro, y esto incluye por un tiempo, gran parte del círculo del ex, de las cosas de él o ella, incluso de los recuerdos que pasan a ser tóxicos.

En estas etapas el contexto afectivo es primordial, los amigos, la familia, gente que oficia de “abrazadores de emergencia”, de “oídos siempre listos”, de “sopitas que hacen bien”. Son esas personas que te quieren y a quienes tenés que recurrir antes de espiar por Facebook o llamar a tu ex. 

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