El cuidado personal de los hijos

¿Cómo se decide quién queda el cuidado de los niños o adolescentes cuando sus progenitores se separan o divorcian?.

El cuidado personal de los hijos se refiere a los deberes y facultades que  los progenitores tienen referidos a su vida cotidiana. Cuando los progenitores no conviven, debe determinarse si el cuidado personal lo va a asumir uno sólo de ellos o ambos; y en el caso de que lo hagan ambos, si lo harán en forma alternada o indistinta.

¿Cómo se traduce todo esto en la práctica?

Deberá decidirse, ya sea que lo hagan los propios progenitores o en caso de desacuerdo lo hará un juez de familia, si las decisiones de  la vida cotidiana del o de los hijos estará a cargo de sólo uno de ellos o si ambos tomarán esas decisiones. Y en el caso de que lo hagan ambos, se puede concretar de dos maneras distintas: el o los hijos pasan un período de tiempo con cada uno de los progenitores (cuidado alternado) o residen de manera principal en el domicilio de uno de ellos, pero ambos compartes decisiones y responsabilidades (cuidado indistinto).

El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación establece como primera opción que el cuidado personal sea compartido y con la modalidad Indistinta. Sin embargo, esto no es definitorio y las partes pueden arribar a un acuerdo diferente o uno de ellos alegar y probar que lo más conveniente para el niño/niña es otra cosa, para que así el juzgador opte por otra modalidad que sea más conveniente para el interés superior del niño.

Como ya lo mencionara en un artículo anterior, lo relativo a cuidado personal, alimentos y régimen de comunicación puede ser acordado entre los progenitores con la sola intervención de un mediador (sin necesidad de acudir a abogados ni iniciar juicio) o puede ser que se requiera de la decisión de un Juez de Familia.

Para el caso de que se haya decidido por el cuidado personal unilateral, el otro progenitor tendrá el derecho y el deber de fluida comunicación con el hijo.

 

Nunca debe olvidarse que en todos los casos lo que debe protegerse es el interés superior del niño. En el caso de ser imposible acordar o establecer un cuidado personal compartido, y que se discuta judicialmente a cargo de quién quedará el cuidado personal unilateral, el juez tomará en consideración:

a. La prioridad del progenitor que facilita el derecho a mantener trato regular con el otro;

b. La edad del hijo;

c. La opinión del hijo;

d. Mantener la situación existente y respeto del centro de vida del hijo.

Más allá de que se haya establecido el cuidado personal unilateral, el progenitor no conviviente tiene el derecho y el deber de colaboración con el otro, y ambos a su vez, tienen  el deber de informar al otro sobre cuestiones de educación,  salud y otras relevantes  relativas a cuestiones a la persona y bienes del hijo.

 

 

¿En qué momento debe solicitarse la determinación del cuidado personal de los hijos?

Pueden darse distintas situaciones: por ejemplo, en el caso de que los progenitores estén casados y se hayan separado, pueden iniciar el juicio de divorcio y con él presentar un “Plan de Parentalidad” que contenga los distintos puntos referidos al cuidado personal, régimen de comunicación y alimentos.

También puede suceder que el matrimonio, pese a estar separado, aún no esté decidido a divorciarse. En esos casos, como en aquellos en donde los progenitores sean sólo concubinos, los progenitores deben iniciar la instancia extrajudicial (mediación). En esa instancia podrán acordar  el régimen de cuidado personal o en caso de desacuerdo, deberán solicitar un certificado de fracaso y así iniciar la etapa judicial en donde uno demanda a otro, y ambos deberán exponer y defender con pruebas fehacientes sus respectivas posturas.

¿Qué efectos prácticos conlleva la determinación del cuidado personal de los hijos?

Esta determinación trae aparejada como una de las consecuencias principales la posibilidad de reclamar alimentos.

Otra cuestión es la posibilidad de exigir que se cumpla con los días y horarios pactados. Suele ser motivo de consulta si puede denunciarse al progenitor cuando no devuelve al hijo en la fecha y hora acordada. Esto depende de si ese acuerdo estaba plasmado en alguna mediación o resolución judicial. Si es así, por supuesto que podrá hacerse la denuncia; pero si los progenitores no han acordado la forma del cuidado personal y en su caso, la existencia de un régimen de comunicación a cumplir, lamentablemente la denuncia policial seguramente no tendrá cabida. La misma exigencia de cumplimiento podrá hacerse ante el Juzgado de Familia competente.

María A. Di Giuseppe, Abogada, Pedro Molina 351, 3° Piso, Of. 2, tel. 4259848.

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