El secreto de la juventud

Todo es cuestión de actitud. Pensamientos positivos y alimentación saludable para sentirse y verse de la edad que deseamos.

La clave de la eterna juventud obsesionó a los antiguos de todos los continentes y en las últimas décadas caló fuerte en las expectativas de la humanidad. Sin embargo, envejecer es parte de la vida. La pretensión de detener el tiempo es insana cuando para lograrlo se atenta contra el cuerpo o la mente. ¿Cómo lograr mantenernos jóvenes y saludables?. Esta es la pregunta que nos hacemos en el siglo XXI cuando las recetas mágicas se desvanecieron… o no…

Paradójicamente, la tendencia mundial para el rejuvenecimiento tiene bastante de magia. Es que la mente juega un importante papel en esto de “ser jóvenes sin importar la edad”. Una cuestión de actitud, visualización positiva y afirmaciones, serían los tips del momento.

¡Chau limitaciones!

Los pensamientos positivos mejoran la salud y hasta influyen sobre el comportamiento de las células. Lo que pienses acerca de tu cuerpo y de tu apariencia influye en tu organismo. Por ello es vital cambiar el chip y empezar a lanzar mensajes positivos a la estructura celular, para que la correspondencia entre edad cronológica y biológica no necesariamente coincidan.

¿Cómo hacerlo?. Los coach personales incitan a crear con la mente, a visualizarse joven y saludable. Frases como: “Cada célula de mi cuerpo es apropiada y refleja salud y juventud”, es parte del secreto.

Mirarnos con amor al espejo, vivir el presente y pensarnos en este presente como la oportunidad única de ver nuestro interior y sanarlo, es otra de las claves. “Suelto todos los pensamientos inapropiados, el palabrerío que me impide vivir este momento y avanzar” es otra frase para repetir día a día. Porque soltar es parte de seguir el camino, y dejar esos recurrentes pensamientos negativos, autoexigentes e irracionales contribuye con la meta de sentirnos bien y rejuvenecer en este nuevo marco.  Soltar la culpa, las miradas de los otros, los mandatos…

Practicar el aquí y ahora es fundamental para instalarnos en el presente. Entonces, siguiendo a los gurús de las terapias alternativas diremos: si pelás zanahorias, es eso en lo que pensás; si manejás el auto, te concentrás en la ruta; si leés un libro, no dejes pasar una preocupación, enfócate en el texto. Y si tenés un minuto, bailá y cantá; eso libera endorfinas y nos pone a tono con la idea de ser felices, jóvenes y saludables. 

 

 

Somos lo que pensamos y lo que comemos

La dieta es otro factor a tener en cuenta, pero aquí la mente también juega un papel primordial ya que si comés con culpa, retrocedés varios casilleros.

De todas maneras, hay que comer de manera saludable y un buen parámetro es darle el 50% de lo ingerido a los hidratos, un 30% a las proteínas y el restante 20% a las grasas. Comer frutas y verduras frescas y de estación, consumir súper alimentos como chía, quinoa, chocolate negro, maíz amarillo, e incorporar muchas hojas verdes, frutos rojos, nueces, té verde y especias.

¡Darse los gustos, reír más y a vivir plenas, siempre jóvenes!.

 

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