Ginecoestética: los recomendados para los 20, 30, 40 y +50

Esta especialidad permite a las mujeres acceder a múltiples opciones para mantener saludable la zona V. La constitución genética o la maternidad pueden producir cambios que generan disconformidad con la zona genital, pero las mismas pueden ser tratadas.

La Ginecoestética es una sub-especialidad  que se dedica a mejorar la zona genital femenina no sólo desde lo estético, sino que también brinda una respuesta a cuestiones de salud, funcionalidad y sexualidad que afectan a muchas mujeres y a sus parejas. Permite brindar una solución a toda situación de cambio o disconformismo que las pacientes refieren en su genitalidad y por consiguiente, en su sexualidad. Dentro de las causas se encuentran las lesiones postparto, los cambios hormonales o la constitución genética.

¿Cuáles son las intervenciones más recomendadas?

Éstas pueden variar según la edad y momento de la vida de las mujeres:

A los 20: Es recurrente la solicitud de plástica de labios menores, plástica de labios mayores y  lipoaspiración de monte de Venus (pubis).

- Plástica de labios. Aproximadamente el 20% de las pacientes presentan hipertrofia (tamaño exagerado) de los labios menores, siendo mucho más evidente y notorio al realizarse la depilación total de la zona púbica. Este trastorno no sólo implica una cuestión estética, sino que interfiere en la vida diaria de las pacientes, en su higiene, al utilizar ropa o bikinis ajustadas, al practicar deportes o durante las relaciones sexuales, produciendo incomodidad y dolor. La labioplastía de reducción es una cirugía que tiene como objetivo la reducción y armonización del tamaño y forma de los labios menores vaginales, sin la pérdida de sensibilidad en la zona, y con una cicatriz totalmente invisible. Dependiendo el caso, se realizan plásticas de reducción (labioplastías), o rellenos de la zona con grasa de la propia paciente o con biofillers tales como el ácido hialurónico.  Esta intervención es la más solicitada en Ginecoestética, ya que al ser la parte más visible de los genitales externos femeninos, son los que más atención reciben por parte de la paciente, sobre todo en esta época del año.

- Lipoaspiración del monte de Venus. El monte de Venus es una almohadilla adiposa que descansa sobre la cara anterior de la pelvis ósea de la mujer. Debido a la tendencia de quitar todo el vello de los genitales, las mujeres comenzaron a tomar más conciencia de la “zona V”, y de esta forma, todo lo que no es visualmente estético tienden a ser más notorio. Es por eso que crecen las consultas en estética genital, entre ellas, cómo eliminar el exceso de grasa acumulado en el monte de Venus. ¿Por qué se acumula grasa? Los cambios hormonales que atraviesa una mujer producen alteraciones en el colágeno y tejido de sostén. En el monte de Venus se acumula mayor cantidad de grasa, produciendo un “bulto” que molesta a muchas mujeres al usar ropa ajustada (calza, bikini o pantalón ajustado) o en su actividad deportiva o  sexual. Mediante lipoescultura láser se consigue el remodelado de la zona. Los resultados son duraderos. Sólo en algunos casos en los que las pacientes ganan mucho peso, tienden a acumular nuevamente grasa en la zona.

A los 30: Para pacientes que han tenido partos vaginales se recomienda  tratamiento de la incontinencia urinaria con láser, estrechamiento vaginales postparto o plástica de la episiotomía. Algunas pacientes que usan medicaciones como anticonceptivos, antidrepesivos o medicación  para la acidez estomacal pueden sufrir de sequedad vaginal,  en cuyo caso se aplica plasma rico en plaquetas.

- Incontinencia urinaria. La incontinencia urinaria de esfuerzo es el tipo más común en las mujeres. Ciertos factores incrementan el riesgo (si ha tenido más de un embarazo y parto vaginal o si tiene prolapso pélvico). El principal síntoma de la incontinencia urinaria de esfuerzo es el escape de orina cuando la paciente hace ejercicios,  tose, hace ejercicio, tiene relaciones sexuales, estornuda o cuando se para. A través del láser se genera un fortalecimiento y  aumento de la masa músculos vaginales y el tejido conectivo circundante. El láser mejora todas las estructuras circundantes de la uretra, mejorando su posición y  el control de la misma.

- Plástica de episiotomía. Los partos vaginales o la constitución genética pueden generar cambios en las dimensiones internas y externas de la anatomía del canal vaginal. Esta pérdida del tono muscular y el ensanchamiento generan durante la penetración –tanto en las pacientes como en sus parejas - una pérdida de placer en las relaciones sexuales, lo que  resulta en una disminución de la autoconfianza e insatisfacción sexual. Aprovechando los beneficios del uso del láser (menor sangrado, menor inflamación y acortamiento del período postquirúrgico) se realiza un procedimiento para restablecer las dimensiones normales del canal vaginal en toda su extensión, estrechándolo, realzando la tonicidad vaginal, reforzando los músculos y aumentando el control muscular voluntario de los mismos.

- Sequedad vaginal. Muchas mujeres durante el embarazo y el postparto la sufren debido al aumento de la prolactina (hormona que estimula el desarrollo mamario y la producción de leche). El impacto de la sequedad vaginal y su falta de lubricación generan sobre la actividad sexual, la salud ginecológica y por consiguiente la calidad de vida de la paciente, es una inquietud y demanda que se pone de manifiesto en la consulta diaria del médico. La sequedad se puede contrarrestar a partir del uso de factores de crecimiento del plasma sanguíneo de la propia paciente. Logra lubricación natural y mejora la sequedad en las pacientes que sufrían de esta dolencia, utilizando factores de crecimiento del plasma sanguíneo de la propia paciente, sin ningún efecto adverso.

A los 40: En este momento algunas pacientes arrancan con su menopausia, por lo que se puede tratar la sequedad vaginal con PRP.

En el caso de la menopausia, el 80% de las mujeres en esta etapa sufren de sequedad vaginal. Los cambios en los niveles de estrógeno pueden causar que el área genital padezca de sequedad, dolor durante las relaciones sexuales y ardor al orinar. También pueden aumentar las infecciones vaginales o urinarias. También hay casos de mujeres con menopausia abrupta, dando como resultado un síndrome agudo, con síntomas significativos, disfunción sexual y desmejoramiento en la calidad de vida. Los tratamientos contra el cáncer pueden llevar al hipoestrogenismo, produciendo una atrofia vulvovaginal (AVV). Por ejemplo: pacientes con cáncer de mama, tratadas con inhibidor de las aromatasas, experimentan sequedad vaginal significativa y coito doloroso al poco tiempo de empezar con la medicación.

A los 50+: Luego de los 50, lo más frecuente es la sequedad vaginal por falta de estrógeno, para lo que también usamos plasma rico en plaquetas. También es marcada la incontinencia de orina de esfuerzo y en estos casos se usa el láser para tratarla.

Más allá de estas consultas frecuentes y sin importar la edad, cada paciente sabe qué es lo que más le molesta y quiere cambiar. Por ello siempre hay que estar receptivo a poder entenderla y  ayudarla a cumplir su objetivo. 

 

Dr.  Leonardo Imbriano - MN 190601 - Cirujano Plástico y Ginecólogo

Miembro de la Sociedad Argentina de Ginecología Estética-Cosmética Biológica y Regenerativa (SARGE)

 

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