¿Qué es la prestación alimentaria?

¿En qué consiste la obligación alimentaria de los progenitores para con sus hijos y cómo se determina el monto?.

La prestación alimentaria es uno de los principales deberes que tienen los progenitores para con sus hijos. El Código Civil y Comercial de la Nación establece que “La obligación de alimentos comprende  la satisfacción de las necesidades de los hijos de manutención, educación, esparcimiento, vestimenta habitación, asistencia, gastos por enfermedad y los gastos necesarios para adquirir una profesión u oficio. Los alimentos están constituidos por prestaciones monetarias o en especie y son proporcionales a las posibilidades económicas de los obligados y necesidades del alimentado”.

 

De este artículos se desprenden las principales cuestiones a tener en cuenta:

1. Que si bien se denomina obligación alimentaria, no sólo se refiere a los alimentos propiamente dichos, sino que abarca todo lo concerniente a la manutención y crianza de los hijos: su educación, salud, ropa, recreación, etc.

2. Que la obligación alimentaria se puede cumplir de distintas maneras: en especie, con dinero o ambas.

3. La obligación alimentaria recae sobre ambos progenitores, y el monto que cada uno debe aportar dependerá de la condición económica de cada uno de ellos y de las necesidades específicas de los hijos.

Es por ello que lo que se legisla son principios generales y pautas a tener en cuenta para que luego los progenitores, o en su caso un juez de familia, sean los que definan cómo se va a cumplir con ese deber de prestar alimentos.

Por ejemplo, forma parte de la prestación alimentaria lo que un progenitor pague de obra social de los hijos, o la cuota de la escuela, o de un club, etc. Así, puede convenirse que uno de los progenitores pague ciertos gastos fijos y además aporte dinero en efectivo; o que compre cierta cantidad de mercadería y ropa; o puede fijarse directamente un monto en dinero o también puede fijarse un porcentaje del sueldo. Esta última forma resulta ser conveniente para aquellos casos en los que se posee un trabajo en blanco porque así, cuando el salario de la persona aumenta, automáticamente aumenta la cuota alimentaria y no existe necesidad de actualizarla. Se puede solicitar que el empleador retenga ese porcentaje y que lo deposite  en una cuenta pupilar que se abre específicamente para eso.

 

 

También es importante saber que se le reconoce un valor económico a las tareas cotidianas que lleva a cabo el progenitor que asume el cuidado personal de los hijos. Antes de la reforma del Código, ese valor se había reconocido jurisprudencialmente, pero en la actualidad se ha reconocido en la legislación.

Es importante recalcar que el monto de la prestación alimentaria no es definitivo ni inamovible; si las circunstancias cambian, puede pedirse su modificación por cualquiera de los progenitores, ya sea para aumentar o para disminuir el monto.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de solicitar que se fije la prestación alimentaria?

Cuando los progenitores no conviven con sus hijos, ya sea porque nunca lo hicieron o porque se han separado de hecho o se han divorciado, deberían procurar reglamentar lo concerniente  a sus hijos cuando ellos son menores de edad. Eso implica básicamente tres cosas: el cuidado personal, la prestación alimentaria y el régimen de comunicación.

Estas tres cuestiones pueden acordarse entre los progenitores sin necesidad de iniciar un juicio y sin que intervengan abogados. Pueden acudir al Juzgado de Familia del Departamento donde vivan y allí solicitar una mediación. Dependiendo de las realidades de cada pareja, puede pasar que lleguen a la mediación con un acuerdo ya hablado entre ellos o que el mediador los cite para intentar que lleguen a uno.

En caso de que arriben a un acuerdo, se solicita la homologación del mismo al Juez de Familia. En caso de no llegar a uno, el mediador extiende un Certificado de Fracaso y puede iniciarse así la vía judicial, para lo cual sí necesitarán asistencia de un letrado.

Para que la prestación alimentaria se ajuste a la realidad y cumpla con su finalidad, es esencial tener conciencia de cuáles son positivamente los gastos de los chicos; hacer una cuenta de lo que efectivamente gastan por mes, porque sobre eso es sobre lo que se va a determinar la obligación alimentaria. Ello, sumado a la situación económica de cada progenitor, y  al valor económico que tienen las tareas diarias de quien cuida día a día a los hijos, es lo que determinará lo que el otro progenitor debe aportar.

 

 

¿Hasta cuándo los progenitores están obligados a la prestación alimentaria?

Ambos progenitores tienen la obligación de prestar alimentos hasta los 21 años; es decir más allá de la mayoría de edad, que se cumple a los 18.

La única manera de concluir antes con ese deber es demostrando que el hijo mayor de 18 años cuenta con recursos suficientes para proporcionarse los alimentos por sí mismo.

 

Por: María A. Di Giuseppe, Abogada, Pedro Molina 351, 3° Piso, Of. 2, tel. 4259848.

 

 

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